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F U N D A D O EN EL AÑO 2000

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JAVIER MUÑOZ ARRIOLA:

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QUÉ DECEPCIÓN

A mitad de esta legislatura el balance es decepcionante. La gestión de los actuales gestores municipales de Castro-Urdiales ha supuesto una gran decepción. Primero, entre sus filas en donde ha habido ya alguna sonora marcha del proyecto político que abandera el actual alcalde. En segundo lugar, entre los más de 4.200 castreños que depositaron su confianza en quienes decían tener todas las soluciones a los problemas y así estuvieron pontificando machaconamente durante cuatro años. Y en tercer lugar, también hay que decirlo, entre quienes asistimos durante 2011-2015 a su continuada crítica a la gestión anterior. Pero no sería justo si dijéramos que en estos dos años de legislatura el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Castro-Urdiales no ha hecho cosas bien. Las ha hecho, como en todos aquellos ciudadanos y proyectos que afrontan una gestión gubernativa con toda la buena voluntad e ilusión de mejorar la vida de los ciudadanos y la ciudad. En ese sentido hay que reconocer que Castroverde ha continuado con las líneas maestras de la legislatura 2011-2015, como son la realización de los proyectos de obra financiados por el Gobierno Regional también conocidos como Plan Diego, o los ingresos vía I.B.I. del Plan de Ajuste aprobado en el año 2012 (sin bajar el tipo del actual I.B.I., lo que le supone al Ayuntamiento unos ingresos de casi 13 millones de euros), o la continuación con la gestión (pese algunas renuencias iniciales) para la implantación de una oficina del D.N.I. en nuestra ciudad. También se han iniciado gestiones importantes que eran necesarias y que no se habían afrontado anteriormente, como es el caso de la regularización del cementerio municipal. Eso sí, lo han realizado con una frialdad y sensibilidad de molusco. Pero, cuando analizamos en su conjunto lo ocurrido en lo que va de legislatura vemos cuán decepcionante ha sido la gestión de Castroverde, autonombrados maestros en la gestión pública y paladines de los ciudadanos. Dos grandes contratos han abierto los ojos a muchos, con la reducción de servicios públicos en el caso del transporte urbano del Castrobus, y con la discriminación de ciudadanos en el de la O.C.A. Pero, sin duda, ha llamado y mucho la atención la decisión de Castroverde de expulsar del gobierno a su socio desde inicio de legislatura. Algo no entendible ni en las formas ni en el fondo, y que constata la incapacidad del actual alcalde y de su partido para el diálogo y la negociación. Personalmente también me han defraudado en cuestiones puntuales, acaso menores para algunos pero igual de importantes: el tratamiento en su conjunto de la Historia y el Patrimonio de Castro-Urdiales, o la atención prestada al medio ambiente (el asfaltado de un acceso a Cerredo y la no asistencia a los actos de la inclusión de la Montaña Oriental Costera dentro de la Red Natura 2000). En estos dos apartados, personalmente yo también esperaba más de Castroverde. Ha supuesto una decepción, pero si alguien se encontró con la decepción han sido los propios miembros de Castroverde. Cuatro años preparándose, criticando la gestión del anterior equipo de gobierno, levitando en el foro público, para finalmente darse cuenta que la realidad es la que es. Su decepción ha consistido en constatar que son como todo el mundo. Ni todo lo hacen mejor ni saben cómo solucionarlo todo. Es más, cometen errores. Muchos.
Memento mori. Recuerda que eres mortal, les debieron de haber susurrado al oído en junio de 2015.
 
 
 

 

 

COSECHANDO LO SEMBRADO

Da gusto ver la Ciudad en obras. Tras unos años difíciles en los que la inversión en proyectos y mantenimiento quedó reducida al mínimo, no podemos más que alegrarnos al contemplar ahora la frenética actividad que vemos en Castro Urdiales. Pero nada es casual. Los cuatro años de la legislatura 2011-2015, en la que se llevó a cabo una política de contención del gasto, nos ha llevado a la buena situación actual. Conviene recordar, una vez más, que a junio de 2011 el remanente negativo de tesorería (principalmente facturas pendientes de pago) era de -10 millones de euros. La tan denostada política económica, llevada a cabo en la anterior legislatura, con la reducción en el gasto y la aprobación y ejecución de un Plan de Ajuste económico, nos ha llevado a la práctica eliminación de esa abultada deuda comercial que nos tenía lastrados. Evidentemente no sólo esta gestión económica de la legislatura 2011-15 y su Plan de Ajuste nos han llevado a la actual situación económica, pero sí que han incidido de forma muy importante y principal en el enderezamiento de las cuentas municipales. Por otro lado, señalar que el ciclo económico y la situación económica en general también han cambiado, y eso también empieza a notarse en positivo en las cuentas. Lo cierto es que el actual equipo de gobierno de Castro Urdiales maneja una situación económica mejor, con una Hacienda municipal en positivo, lo que le posibilita realizar algunas de las obras y proyectos tan necesarios para la Ciudad. Gran parte de estas obras, que ahora felizmente estamos viendo su realización, son los proyectos preparados del llamado Plan Diego, si bien es cierto que algunos han sido ahora modificados: el asfaltado de los viales de Castro y pedanías, el arreglo de 33 parques infantiles y la creación de uno nuevo, la rotonda de Chinchapapa en Brazomar, el acondicionamiento del polideportivo de Samano y del Centro de empresas de Vallegón, y la reordenación del tráfico en Menéndez Pelayo y Leonardo Rucabado. También se está procediendo a rehabilitar el kiosko de música de La Barrera. Ésta última realización, también dentro de lo proyectado y financiado por el Plan Diego, se trata de un empeño personal impulsado desde Patrimonio en la legislatura 2011-15 que demandamos reiteradamente y que fue recogida por mis compañeros de equipo de gobierno con el Alcalde a la cabeza, incluyéndose dentro del proyecto de “Arreglo de 33 parques infantiles y creación de uno nuevo”. Con calzador, pero felizmente se pudo incluir dentro del Plan Diego la rehabilitación del kiosko de la Barrera, que ahora estamos viendo realizar.
En definitiva, que éstos y otros proyectos de obras se están pudiendo hacer, por haberlos dejado preparados y, sobre todo, por la gestión económica en la legislatura 2011-2015. No lo van a reconocer nunca. Por eso lo digo aquí

 

 

 

 

 

BANDERAS DE CASTRO

 

Desde el año 2014 en que se repusieron por última vez las banderas oficiales de los edificios públicos y en los mástiles públicos de distintos lugares de Castro Urdiales, no se han vuelto a sustituir, con lo que la imagen que ofrecen las ajadas, rotas, deshilachadas y descoloridas banderas no es la mejor para una ciudad como Castro volcada al turismo y al sector servicios.

 

Una bandera oficial e institucional no es algo decorativo, ni un trozo de trapo como algunos peyorativamente las califican. Una bandera oficial es un símbolo, con mayor o menor tradición en el tiempo, que representa e identifica a un pueblo, a una nación, a Estados, o incluso a instituciones de carácter supra estatal.

 

Sobre la actual bandera de España, decir que lleva siéndolo desde el año 1785 cuando el rey Carlos III sustituyó el antiguo estandarte real blanco con la cruz roja de Borgoña o aspa de San Andrés. O sea que desde el año 1785 hasta la actualidad (e incluso antes en los barcos de la Armada) la actual bandera de España lleva siéndolo contra viento y marea. Ha sido nuestra bandera oficial bajo las monarquías absolutistas del XIX, en la I República, en la Monarquía Constitucional del XIX y principios del XX, en la Dictadura, y desde el año 1975 con la actual Monarquía Constitucional. O sea que, salvo en el periodo de 1930-1936 con la II República, la actual bandera constitucional de España es la que ha sido durante unos 225 años.

 

Durante la legislatura 2011-2015 se reemplazaban todos los años, días antes de las fiestas patronales de la Semana Grande, las cuatro banderas oficiales del balcón del Ayuntamiento de Castro Urdiales, algo normal que se había venido haciendo antes también en otras legislaturas y con distintos alcaldes y equipos de gobierno. También se renovaban las banderas oficiales de otros edificios públicos como los dos centros culturales de la Ciudad. Y, en la medida de lo posible, aunque no todos los años, se reemplazaron también las de la policía local, el parque de emergencias, el albergue de peregrinos, etc.  Además, dado que existían distintos mástiles sin uso en distintos lugares de la Ciudad, se aprovecharon para colocar las banderas de Castro Urdiales y de Cantabria en los mástiles de entrada a la Ciudad, y las banderas de España en el mástil del parque de Amestoy y en el de la playa de Ostende. Casualmente, la bandera de España que estuvo durante cuatro años en el mástil de la playa de Ostende, sin que ningún viento ni tempestad lograra volarla, desapareció nada más empezar la actual legislatura en un día de calma chicha de verano. De acuerdo que no es un sitio oficial. Se trata de un mástil que albergó en su día la bandera azul de la playa que concedía la Unión Europea, pero entre tanto quisimos darle un uso a ese mástil albergando la bandera constitucional que nos aglutina a todos. Sobre este particular decir que nada más empezar esta legislatura 2015-2019 puse en conocimiento del actual alcalde la situación. La transcripción de las actas de los Plenos da risa y califica al primer edil, ya que las respuestas del actual Alcalde, ante mi ruego y requerimiento para reponer la bandera de España en el mástil de la playa de Ostende, fue de silencio en un primer momento. En el segundo Pleno me contestó que no había dado ninguna orden de reponerla: “Que él no es quien la tiene que poner. Y que si hay dinero para reponer y alguien responsable que la ponga”. Así las cosas me ofrecí a pagarla y que el alcalde diera la orden al funcionario que corresponda.  En el Pleno de septiembre de 2015 el Alcalde me contestó nuevamente que no había dado orden de reponer la bandera. En ese mismo Pleno le hice entrega de una bandera constitucional de España que compré y pagué de mi bolsillo para que el Alcalde, que ponía excusas, pudiera volver a hacer ondear nuestra bandera en el mástil de la playa de Ostende. Las respuestas del señor Alcalde son para enmarcar y de vergüenza: “Que no sabe quién tiene que dar la orden y no sabe si hay presupuesto. Que dará la orden cuando lo considere oportuno y de acuerdo a las prioridades que tenga. Y que es un tema que no le preocupa mucho”.  Ha pasado ya un año y ni la bandera que le entregué en el Pleno ni ninguna otra se ha repuesto en el mástil de la playa de Ostende.

 

Desde luego, sí es cierto que es un tema que no les preocupa mucho. 

 

 

 

 

PARTIDA DE INVERSIÓN PARA LA PLAZA DE TOROS

En la legislatura 2011-2015, entre mis competencias se incluyó también la gestión de la Plaza de toros. Me fijé por entonces unas metas ambiciosas: recuperar el edificio y ponerlo en valor dándole un uso continuado para la ciudad. Y así nos pusimos manos a la obra con un primer espectáculo de exhibición ecuestre a principios de julio de 2012, y otro de exhibición de Free Style Motocross a finales de ese mismo mes. Con el escaso presupuesto del área de Festejos quisimos recuperar la actividad en la Plaza de toros, y se elaboró además la normativa de utilización del edificio por parte de aquellos empresarios que quisieran traer sus espectáculos de cualquier tipo a la Plaza de toros. En paralelo, y por esas mismas fechas, se empezó el pintado de toda la fachada exterior del edificio que, como se observa en la foto adjunta del año 2011, presentaba un estado deplorable. Con la colaboración de la concejalía de obras y servicios del Ayuntamiento, y con gran parte de la inversión subvencionada por el Gobierno Regional de Cantabria, se remató y se pintó toda la fachada exterior del edificio. A tiempo, porque en ese mismo año 2012 se conmemoraba el Centenario de este coso taurino obra del reconocido arquitecto castreño Eladio Laredo. Diversos actos a lo largo del año recordaron esta efeméride y desde la concejalía de Patrimonio, que también presidía, colocamos dos placas conmemorativas con tal motivo en la entrada principal y en la entrada de acceso junto al bar de la Peña taurina San Martín.

La labor de mejora realizada en esos dos primeros años auguraba tiempos mejores para la Plaza de toros. Pero entonces se emitió un informe por parte del arquitecto municipal sobre la necesidad de someter a estudio el estado del hormigón de la estructura del edificio. Esto nos paró en seco porque, por prudencia y seguridad, se dejaron de realizar actuaciones en la Plaza de toros que supusiesen la utilización de los tendidos por parte del público. Se valoró el afrontar la inversión para la realización del estudio requerido. Se pidió para ello presupuestos a varias empresas especializadas, pero dada la situación económica de la hacienda municipal, sometida a un duro ajuste que obligaba a una prácticamente nula política de inversión, no se pudo contratar dicho estudio técnico.

Ahora que la situación de la hacienda municipal es otra, gracias en gran parte a la política de ajuste y de contención en el gasto de la legislatura 2011-15, requerimos de los actuales responsables municipales que se incluya una partida de gasto en el Presupuesto municipal que llevan meses preparando, para abordar ese estudio sobre el estado del hormigón de este histórico edificio de la Plaza de toros de Castro Urdiales, tal y como requiere el técnico municipal. 

 

 

 

RECUPERANDO A AMESTOY

Es curioso cómo, a veces, las cosas más sencillas también se enquistan y se paralizan por algún motivo sobrevenido que entorpece su realización. Este es el caso del proyecto de recuperación y recolocación del histórico monumento dedicado al castreño Antonio Amestoy y Pico (Castro Urdiales 1884 – 1929 Madrid) importante benefactor de nuestra ciudad y en agradecimiento a lo cual el Ayuntamiento dispuso en su día que el nuevo Parque de la ciudad, realizado por aquellas fechas, llevase su nombre: el conocido como Parque de Amestoy. En su momento se realizó el monumento en piedra, que conmemoraba tal disposición municipal y homenaje, y que consistió en un pequeño obelisco que surgía de una copa. Muchos recordamos el monumento a Amestoy en aquella pérgola que existía en el antiguo Parque. Con las obras del aparcamiento subterráneo (2008-2011) se derruyó todo el antiguo Parque, incluida la antigua pérgola, y el monumento a Amestoy fue retirado, no volviéndose a colocar. Pues bien, durante la legislatura 2011-2015 traté en vano de recuperar y recolocar en el nuevo Parque el histórico monumento a Amestoy. Una vez localizado, almacenado en unas dependencias municipales, se procedió a su preparación para volver a ser instalado en el Parque de Amestoy. Bien avanzada ya la legislatura, cuando quisimos por entonces recuperar esta pequeña parte de la memoria histórica castreña, desde Alcaldía se me comunicó la disposición del departamento competente del Gobierno de Cantabria que no autorizaba la realización de obra alguna para la instalación del monumento de Amestoy sobre el actual Parque que lleva su nombre. De esta forma, la idea inicial de colocar el monumento en la nueva pérgola del nuevo Parque o, en su defecto, en otra zona del mismo, quedó momentáneamente paralizada. Hasta hoy.

Tal y como se ve en las instantáneas que acompañan este texto, el histórico monumento a Amestoy se encuentra actualmente algo deteriorado y depositado por piezas en la calle.  Y dado que en el actual equipo de gobierno de nuestro Ayuntamiento también existen personas con especial sensibilidad hacia la Historia y el Patrimonio de nuestro pueblo, les solicitaré que rescaten las piezas del monumento a Amestoy y que retomen la idea de, una vez saneado, reubicarlo de nuevo en el Parque. Si, nuevamente, el órgano competente autonómico no autoriza su colocación en su dominio público, se podría desde el  Ayuntamiento instalarlo en otros espacios aledaños al Parque de Amestoy. Como una propuesta al equipo de gobierno, planteo su colocación al inicio de la calle Los Jardines, ahora peatonalizada, a la altura de la entidad bancaria La Caixa y del mástil con la bandera de España allí existente. Sería un lugar de competencia exclusivamente municipal, y el monumento daría de esta forma entrada y bienvenida al Parque de Amestoy desde la calle Los Jardines.

 

 

UN BALANCE

Bueno, transcurrido ya un año y un mes de legislatura, voy a hacer mi balance de la gestión del gobierno municipal en este año. Lo cierto es que prometían tanto… Habían pregonado tanto sobre el supuesto mal hacer de los que estábamos en la legislatura 2011-15, en comparación con lo que iba a suponer su llegada al gobierno, que han dejado una cierta desilusión entre el electorado en particular y en la sociedad castreña en general. No digo yo que no haya cosas positivas en la gestión, como en todo gobierno existen aciertos y errores. Algo bueno que tiene el actual equipo de gobierno es la oposición. De hecho, enfrente tienen una oposición constructiva, consciente de los problemas y dificultades a los que se enfrenta el actual equipo de gobierno. En ese sentido, qué diferencia con la oposición frentista y de derribo, totalmente demagógica, que tuvimos que soportar en la legislatura 2011-15. Pero los hechos hablan. Sólo voy a citar algunos de los más destacados de este equipo de gobierno en este inicio de legislatura:

-Después de tanto hablar y tanto pontificar, NO han bajado el impuesto de bienes inmuebles, I.B.I.

-Llegando a agosto de 2016 aún no disponemos siquiera de un borrador de presupuesto para el año. No ha sido aprobado el Presupuesto del Ayuntamiento 2016, a pesar de tanta crítica en ese sentido al anterior gobierno municipal, y a pesar de que decían tener todas las fórmulas de solución.

-Qué no se olvide, el actual equipo de gobierno ha suprimido las escuelas municipales de cultura y de deporte que, contra viento y marea, y con grandes dificultades presupuestarias, mantuvieron en vigor y funcionamiento distintos equipos de gobierno de distintas formaciones políticas, durante varias legislaturas.

-Bajo el actual mandato de gobierno se ha hormigonado el acceso rodado al Monte Cerredo. ¡No quiero pensar qué hubiese sucedido si ese acto se hubiese realizado gobernando el anterior equipo de gobierno del Partido Popular!. Es fácil de imaginar las manifestaciones y el agit-prop que hubiesen montado los de siempre.

-Los supuestos reyes de la llamada transparencia no han convocado en toda la legislatura ni una sola reunión del Consejo rector del Organismo Autónomo de Bomberos.

-Los que decían ser grandes defensores de lo público han suprimido el servicio municipal de transporte urbano en autobús a Talledo, Montealegre, Oriñon y Sonabia. Se lo repito de nuevo: la administración pública tiene que llegar allí donde no lo hace la iniciativa privada. Ese es el servicio público.

-Etc.

En definitiva que tanto prometían y tantas lecciones daban, que mucha gente pudo llegar a pensar que con la llegada de Castroverde al gobierno municipal llegaba el fin de la Historia. Todo parecía que lo iba a solucionar la varita mágica de la demagogia de estos señores, que ahora han visto de las dificultades y problemas del Ayuntamiento. ¡Y eso que han encontrado una hacienda municipal en mejor situación que la que se empezó a gestionar en junio de 2011, con 10 millones de euros de facturas pendientes de pago por entonces!. Prácticamente se han encontrado con ese problema solucionado.

Ahora, les toca gestionar y cumplir lo prometido a los ciudadanos castreños. Todo.

 

 

 

 

 

 

DUDAS SOBRE DICIDO

Hace unos días conocimos a través de la prensa el siguiente titular: “El Gobierno estudiará la recuperación del Cargadero de Dícido en Mioño”.

Y el pasado mes de abril también pudimos leer en prensa una noticia en el mismo sentido: “El Gobierno impulsará la recuperación del Cargadero de Dícido en Castro Urdiales”.

Me parece una gran noticia y deseo que se lleve a cabo cuanto antes la recuperación del Cargadero de mineral de Dícido, uno de los últimos cantilévers de Europa, un magnífico ejemplo de arqueología industrial y una estupenda obra de ingeniería que refleja también la importante actividad minera del municipio de Castro Urdiales en el pasado.

Bien, en la legislatura 2011-2015, en la que desempeñé el cargo de concejal de Patrimonio del Excmo. Ayuntamiento de Castro Urdiales, impulsé varias reuniones para tratar de avanzar en la recuperación de este B.I.C. Bien de Interés Cultural. En sendas reuniones celebradas entonces en la Dirección General de Cultura, en la que estuvieron presentes el Director General de Cultura del Gobierno, el Jefe de la Demarcación de Costas en Cantabria, varios técnicos de Patrimonio y Cultura del Gobierno Regional, este concejal, y el técnico municipal del Ayuntamiento de Castro Urdiales, se nos informó lo siguiente:

-Que no había presupuesto ni en el Gobierno Regional ni en Costas para dotar partida alguna a la rehabilitación del Cargadero.

-Que no se podía rehabilitar el actual Cargadero mineral de Dícido de Mioño, dado el mal estado que presenta el hierro de la estructura actual.

La opción que los técnicos del Gobierno planteaban era realizar un nuevo cargadero para sustituir al actual, que podría ser desmontado y reubicado en tierra para crear en torno a él un Centro de interpretación. En definitiva, que según los técnicos del Gobierno Regional el actual Cargadero de mineral no se podía rehabilitar ni recuperar, en el caso de que hubiese presupuesto para actuar sobre él.

Es por ello que, aunque esperanzadoras, me trasladan un cierto escepticismo e incredulidad las noticias emitidas desde el actual Gobierno Regional en el sentido de que va a impulsar la recuperación del actual Cargadero. Alguien no está diciendo toda la verdad en este asunto, o los técnicos han cambiado de opinión. En todo caso, se requiere una explicación. 

 

 

UNA PROPUESTA VERDE

Hace tiempo ya que se ha llegado a un consenso político y social sobre la necesidad de hacer que nuestras ciudades sean más habitables. Las zonas verdes y arboladas dentro de los núcleos urbanos son demandadas por todos los ciudadanos, y todas las fuerzas políticas apuestan por reverdecer tanto asfalto y hormigón. A pesar de que el núcleo urbano de Castro se ha extendido mucho en los últimos años, no tenemos gran problema en nuestra ciudad pues enseguida superamos las zonas edificadas y podemos acceder a zonas rurales y arboladas. Permejorar y reforestar las zonas verdes que se encuentran dentro la ciudad.o es necesario 

Tenemos en Castro ciudad muchos pequeños espacios verdes que se pueden ganar para los árboles. Por ejemplo, existe un lugar idóneo y fácil de arbolar. Me refiero a las márgenes de la ría de Brazomar desde su desembocadura hasta Chinchapapa, y más si se quiere llegar hasta La Tejera. Se podrían replantar las dos márgenes creando un corredor verde en mitad de una zona densamente edificada y poblada. Hace varias legislaturas se plantaron en la margen junto al colegio y el estadio de Riomar algunos árboles y arbustos, pero quedó gran parte de esa ribera sin replantar. La otra margen, la de la calle Acebal Idígoras, está pelada sin árbol alguno. En la legislatura 2011-2015 reclamé en Comisión Informativa la necesidad de arbolar esa margen de la ría de Brazomar, a lo que el técnico municipal respondió que no se podía plantar nada al ser una zona de relleno. En fin, tampoco era un tiempo de muchos gastos, dado el estado entonces de la hacienda municipal. Pero en la actual legislatura la economía municipal ha mejorado sobremanera, gracias en gran parte a la contención en el gasto de los cuatro años anteriores, y el panorama es otro. De esta forma, he trasladado la misma propuesta al actual concejal del área, Sr. Arozamena, que he de decir gratamente, que la ha acogido con muy buena predisposición. Veremos. A ver si le dejan hacer, y se pueden arbolar y mejorar las dos márgenes de la ría de Brazomar.

 

 

 

 

TODAVIA SIN PRESUPUESTO 2016

Llegamos  a junio de 2016 y el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Castro-Urdiales aún no ha presentado, siquiera en comisión informativa, un avance o borrador del Presupuesto para el año 2016. En el mejor de los casos, y si consiguen armar varias comisiones informativas para presentar un borrador de presupuestos y recibir las propuestas al mismo, tendremos un presupuesto en el mes de agosto. Hasta aquí nada nuevo: en la anterior legislatura 2011-2015 se consiguió con gran esfuerzo presentar y aprobar dos presupuestos municipales (en el 2012 y en el 2014). Si bien es cierto que también se aprobaron bien avanzado el año en curso, no se valoró en su justa medida el trabajo realizado ya que desde el año 2009 no se había aprobado presupuesto alguno en el Ayuntamiento de Castro Urdiales. Hubo por tanto que ajustar el presupuesto a la realidad de ingresos y gastos, en medio de una durísima crisis y situación económica. Y se hizo manteniendo todos los servicios básicos y fundamentales que presta el Ayuntamiento, así como manteniendo los más de 300 empleos municipales. Bien, pues en ese contexto y en esa situación, desde los partidos de la oposición de entonces se hartaron de criticar nuestras dificultades en la elaboración y aprobación de los presupuestos municipales. Y lo hicieron cual martillo pilón, en los plenos, en las comisiones, en los medios de comunicación, y cada vez que tosían. A su vez, decían poseer todas las formulas de solución. Se presentaban como los más preparados y listos del mundo mundial. Con ellos parecía que iba a solucionarse todo. Bueno, pues cinco meses después del plazo de aprobación del presupuesto, tras un año en el gobierno municipal, y habiéndoles dejado la hacienda municipal muchísimo mejor de cómo otros la encontramos, estos señores aún no tienen presupuesto.

En realidad, ni nosotros éramos tan malos como nos espetaban, ni estos eran tan buenos y tan preparados como alardeaban.

 

POR JAVIER MUÑOZ ARRIOLA

COSECHANDO LO SEMBRADO

Da gusto ver la Ciudad en obras. Tras unos años difíciles en los que la inversión en proyectos y mantenimiento quedó reducida al mínimo, no podemos más que alegrarnos al contemplar ahora la frenética actividad que vemos en Castro Urdiales. Pero nada es casual. Los cuatro años de la legislatura 2011-2015, en la que se llevó a cabo una política de contención del gasto, nos ha llevado a la buena situación actual. Conviene recordar, una vez más, que a junio de 2011 el remanente negativo de tesorería (principalmente facturas pendientes de pago) era de -10 millones de euros. La tan denostada política económica, llevada a cabo en la anterior legislatura, con la reducción en el gasto y la aprobación y ejecución de un Plan de Ajuste económico, nos ha llevado a la práctica eliminación de esa abultada deuda comercial que nos tenía lastrados. Evidentemente no sólo esta gestión económica de la legislatura 2011-15 y su Plan de Ajuste nos han llevado a la actual situación económica, pero sí que han incidido de forma muy importante y principal en el enderezamiento de las cuentas municipales. Por otro lado, señalar que el ciclo económico y la situación económica en general también han cambiado, y eso también empieza a notarse en positivo en las cuentas. Lo cierto es que el actual equipo de gobierno de Castro Urdiales maneja una situación económica mejor, con una Hacienda municipal en positivo, lo que le posibilita realizar algunas de las obras y proyectos tan necesarios para la Ciudad. Gran parte de estas obras, que ahora felizmente estamos viendo su realización, son los proyectos preparados del llamado Plan Diego, si bien es cierto que algunos han sido ahora modificados: el asfaltado de los viales de Castro y pedanías, el arreglo de 33 parques infantiles y la creación de uno nuevo, la rotonda de Chinchapapa en Brazomar, el acondicionamiento del polideportivo de Samano y del Centro de empresas de Vallegón, y la reordenación del tráfico en Menéndez Pelayo y Leonardo Rucabado. También se está procediendo a rehabilitar el kiosko de música de La Barrera. Ésta última realización, también dentro de lo proyectado y financiado por el Plan Diego, se trata de un empeño personal impulsado desde Patrimonio en la legislatura 2011-15 que demandamos reiteradamente y que fue recogida por mis compañeros de equipo de gobierno con el Alcalde a la cabeza, incluyéndose dentro del proyecto de “Arreglo de 33 parques infantiles y creación de uno nuevo”. Con calzador, pero felizmente se pudo incluir dentro del Plan Diego la rehabilitación del kiosko de la Barrera, que ahora estamos viendo realizar.
En definitiva, que éstos y otros proyectos de obras se están pudiendo hacer, por haberlos dejado preparados y, sobre todo, por la gestión económica en la legislatura 2011-2015. No lo van a reconocer nunca. Por eso lo digo aquí

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